ARMENIA AETERNA

Encyclopaedia Mundi dispone actualmente una obra formada con documentos en edición facsímil y su correspondiente libro de estudios: Armenia Aeterna. Se trata de una obra fundamental que aglutina documentación única y capital para entender los orígenes de Armenia.

Un libro facsímil es la reproducción de un volumen específico realizada con la mayor fidelidad en todos y cada uno de sus detalles. A diferencia de las copias anastáticas, los facsímiles no reproducen sólo el texto sino también todas las propiedades materiales del libro en su calidad de objeto, como la dimensión de las páginas, el gramaje de las hojas, la gama cromática de las decoraciones, los materiales de la encuadernación y los elementos preciosos, hasta el punto de conseguir que sean idénticos a los del libro. Esto implica reproducir también en la copia todos los defectos del libro (carcoma, rastros de humedad, señales de uso, impurezas, partes perdidas), que representan, a todos los efectos, huellas de su historia. La encuadernación del volumen se realiza de modo artesanal, empleando materiales similares a los originales para crear una réplica de la original. Sólo cuando se cumplen con todos estos requisitos se puede hablar de una edición facsímil y no de otras formas de reproducción de un original, como por ejemplo una edición anastática.

En casi la totalidad de los casos los libros reproducidos son obras escritas a mano, principalmente aquellas decoradas como los manuscritos miniados medievales o renacentistas.

El facsímil viene acompañado de un volumen de comentarios, que contiene estudios histórico-artísticos acerca del volumen reproducido y, en algunas ocasiones, también la traducción de texto del libro. El editor se compromete además a garantizar no sólo la integridad del facsímil y su fidelidad al original sino que certifica también una tirada limitada (por debajo de las mil copias, única y sin posibilidad de reimpresión) y el número de ejemplares de cada volumen.

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Técnicas de reproducción

Las fases de elaboración de un casi-original aúnan artesanía, las prácticas que empleaban los copistas y encuadernadores de la época medieval, con otras técnicas que proceden de las nuevas tecnologías.

FOTOGRAFÍA

Con una cámara de alta precisión se obtienen las imágenes del manuscrito. Las instantáneas se imprimen sobre unas placas fotográficas con una sensibilidad extrema, que permiten reconocer todos los matices de color presentes en las hojas del libro original. La captura de imágenes también se puede realizar con cámaras digitales para evitar el proceso posterior.

PRE-IMPRESIÓN

Con una cámara de alta precisión se obtienen las imágenes del manuscrito. Las instantáneas se imprimen sobre unas placas fotográficas con una sensibilidad extrema, que permiten reconocer todos los matices de color presentes en las hojas del libro original. La captura de imágenes también se puede realizar con cámaras digitales para evitar el proceso posterior.

CORRECCIÓN DE PRUEBAS

Para que el facsímil sea lo más fiel al documento original se contrasta el resultado de la impresión con el códice original sobre una mesa de luz a 5.500 grados Kelvin. Todos los matices de colores y del papel base se someten a comparación minuciosamente, respetando incluso las posibles imperfecciones o deterioros fruto del paso del tiempo.

IMPRESIÓN

Para la impresión del documento facsímil, se seleccionan los fotolitos definitivos que se asemejan en mayor medida a los pigmentos originales. Las páginas se disponen en cuadernillos de ocho, 16 o más páginas. Algunos documentos se imprimirán a parte para luego añadirlos al libro final mediante manipulado manual.

APLICACIÓN DE METALES

En libros iluminados por pinturas con metales, como códices y otros libros copiados en monasterios, se emplean técnicas de serigrafía y estampación. Las miniaturas de los manuscritos antiguos se solían decorar con oro líquido, pigmentos de oro, pan de oro y oro bruñido. Para reproducir estos ornamentos, se emplea una lámina de cobre en la que se reproducen en relieve las zonas donde se han incrustado los metales. Entre la plancha y la página se aplica una fina lámina de oro o plata que, al recibir presión y calor, queda adherida al papel.

ENCUADERNACIÓN

Este proceso es totalmente artesanal, como en la Edad Media. Se ordenan los cuadernillos plegados a mano, se afianzan en la prensa de impresión y se tienden en un telar donde se cosen manualmente. La encuadernación ha de ser idéntica a la del documento base.